Cap. 33
GRACE
No podia contener mi emoción, abrí la puerta y fuí hasta mi amiga y la abracé, luego abracé a Adam, habiamos estado escuchando todo detrás de la puerta.
- ¡Felicidades! Por fin te decidiste.
- Hermano- saludó David a Adam- ya era tiempo,- le dio la mano y después lo abrazó. - espero que te vaya muy bien.
UNOS MESES DESPUES
- Adam, tranquilizate, me estás mareando, deja de dar vueltas, es tu culpa, tú no quisiste entrar.- exclamó David.
- Lo sé, pero es que esto me pone muy ne