Mi estado de ánimo no mejoró en absoluto cuando vi a Patricio. Él lo notó claramente y me abrazó, bajando la mirada para estudiar mi rostro, con cuidado me preguntó: —¿Qué sucede? ¿Por qué estás tan sombría?
Le eché un vistazo y le pregunté: —¿Has podido contactar a Raúl?
—No he podido contactarlo hasta ahora. ¿Qué está pasando? —me preguntó, mirándome.
Le expliqué la situación de Ivanna y luego, en un tono de mando, le dije: —Debes encontrar una manera de contactar a Raúl y explicarle la situac