Llegaron justo a tiempo a la escuela, donde se podía ver a todos los niños empezar a salir de sus salones y correr para jugar con sus nuevos amigos.
Después de estacionar el auto se bajaron para ir a buscar al menor, al llegar y pedirle a la maestra que cuidaba la reja para que lo llamaran mientras esperaban vieron que él estaba muy risueño corriendo y jugando al lado de Jimmy y otros niños.
- ¡Eduard! – se escuchó el llamado de la maestra - ¡ven, tus papas ya están aquí!
- Si – dijo corriendo