Cap. 78: ¿Jugando a ser un caballero?
Horas después, el traslado se llevó a cabo con un protocolo eficiente pero frío. Los guardias acompañaron a María Elena por pasillos oscuros y ruidosos hasta llegar al área masculina. Aunque estaba designada a una zona aislada, no pudo evitar notar las miradas inquisitivas y, en algunos casos, malintencionadas que recibía al pasar.
Finalmente, llegó a un pequeño espacio común donde los reclusos autorizados podían interactuar bajo supervisión. Allí, en una esquina, vio a Luis Díaz. Él la reconoc