Capítulo 57 ¿No te basta con los golpes que te he dado?
Al día siguiente, tanto Elías como Diego, salieron un momento a arreglar problemas administrativos, tomarse un café y traerle algo de comer a Manuela.
Ella le insistió a Diego que él debería irse a trabajar, pero él fue enfático al decirle que no hablarían más de eso, señalando que no los dejaría a ella ni a Elías. Agrego que era su compromiso moral.
La incomodidad se acrecentaba en ella con la presencia de él. No podían hablar claramente.