Capítulo 40 ¡Voy a buscar a Manuela!
Manuela sintió que se había bebido el champán demasiado rápido. La decepción que sentía por ella misma y su suerte la hizo acudir a un bar cercano. Salió de prisa dejando al imbécil allí, hablando con su hermana de los sacrificios que tenía que hacer con la exesposa loca y con ella.
No pensó en nada más, sino en mandarlo al demonio. No le daría el gusto de verla humillada frente a él. La preguntas importante sobre todo la de desde cuando la engañaba invadió