Capítulo 38 ¡No puedo tener hijos!
— ¡Debes creerme Manuela! ¡Jamás te traicionaría! ¡Me sucedió como a ti misma! ¡Ambos hemos sido desafortunados en nuestro primer matrimonio! ¡Me casé muy joven con Lizeth, en contra de mi familia! ¡Estábamos estudiando los dos! ¡Demonios! Me siento fatal con todo esto!
Ninguno de los dos ni siquiera habían tocado la taza de café que estaba en la mesa frente a ellos.
— Creo que lo hice porque ellos no la querían a mi lado y deseaba rebelarme de su dominio. La