Mundo ficciónIniciar sesión70
Julieta caminaba apresuradamente por las estrechas y oscuras calles de la ciudad, sujetando su abrigo con fuerza para protegerse del frío nocturno y su bolsa con comida en la otra mano. El viento soplaba con furia, levantando su cabello y haciendo que sus pasos resonaran en el pavimento desierto. En el auto de Maximiliano se había quitado los clips que sostenían su peinado y se lo dejo suelto, ya la cabeza le palpitaba de dolor. Había quedado en ir a esa fiesta de Tomá






