66. Flor y fuego
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Tomás caminaba de un lado a otro detrás de la puerta, esperando a que Julieta saliera del baño.
—¿Estás bien allí dentro? —pregunta Tomás, necesitando que se apure, pero sin querer meterle presión.
—Estoy en un pequeño baño con un vestido rojo que deja poco a la imaginación —se queja Julieta—. No, no estoy bien, Tom. No puedo hacer esto.
Julieta siente que puede hiperventilar, solo de pensar en salir y ver tantos ojos en ella.
—Pero te queda ¿No? —pregunta Tomás, nervioso.
—Bueno… si se supo