256. Evaluando la situación
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El caos en la prisión aumentaba a cada segundo. Las explosiones parecían orquestadas, no un ataque al azar. Maximiliano lo sabía; esto era demasiado preciso. Mientras otros reclusos y oficiales corrían como ratas atrapadas, él se mantuvo firme, evaluando la situación. Kenny, que estaba a su lado, respiraba entrecortado, intentando no perder los estribos.
—Max, ¿quién demonios haría algo como esto? —preguntó Kenny, con la voz temblorosa.
—Alguien con mucho poder y un interés particular en es