192. Callejón
192
Callum apretó los puños. Esa voz le era familiar, pero no podía ubicarla. Antes de que pudiera responder, Isabel lo agarró del brazo.
—No salgas, por favor —murmuró Isabel, sus ojos abiertos llenos de miedo.
—No lo haré —le prometió, cubriéndola con su brazo mientras seguía observando cada movimiento de las camionetas.
La tensión en el aire era palpable. Las camionetas avanzaron unos metros, sus luces deslumbrando a los que estaban escondidos detrás de los vehículos. Los guardias d