156. Calma férrea
156.
Marcelo, con el rostro en tensión y los puños apretados, miró a Isabel con una mezcla de preocupación y determinación.
—Hermano, tienes que calmarte. Déjame hablar con Isabel —dijo Marcelo con voz firme— ella nos puede ayudar.
Maximiliano tragó nervioso y miraba la entrada del lugar queriendo entrar de una vez, pero sabiendo que era contraproducente.
—Escuchemos a Isabel —opina Tomás, quien tenia así lado a Fabricio— seguro tiene algo que nos ayude a rescatar a Julie.
Marcelo dirigió