El padre de Morgan llegó a este punto y no pudo contener más la tos. Morgan se levantó de inmediato y le golpeó la espalda y quería darle agua. Al ver su apariencia, frunció el ceño y pensó en preguntarle sobre otras enfermedades además de la presión arterial alta.
Pero el anciano no aceptó el agua. En cambio, agarró la muñeca de Morgan, haciendo que el vaso de agua se balanceara y se derramara, quemando la parte posterior de la mano de Morgan.
El anciano no mostró ninguna conciencia, miró fijam