Incluso cuando Cira estaba enojada, su mente funcionaba rápidamente. Las palabras y frases de Gerardo claramente no tenían sentido: —¿Sabes algo?
No, debería preguntar: —¿O sabes todo?
Gerardo curvó los labios, como si estuviera elogiando su inteligencia, pero solo la miró sin decir una palabra. Sus párpados eran bastante estándar, y cuando sonreía, las esquinas de sus ojos se levantaban ligeramente. Tenía párpados delgados que lo hacían parecer profundo y penetrante, pero su mirada era tranquil