En ese instante, en la imagen aparecieron dos hombres, quienes claramente atraídos por la belleza de Cira, se agacharon frente a ella y le dijeron algo.
Al ver que ella no levantaba la cabeza, uno de ellos extendió la mano y agarró su mentón.
Morgan miraba fríamente la pantalla, grabándose en su memoria los rostros de esos dos hombres.
Nada más ver la cara de Cira, el otro hombre la reconoció como alguien cercano a Morgan y, rápidamente, tiró de su amigo para irse, sin querer meterse en problema