Al principio, Isabel pensó que Cira estaba bromeando, pero Cira realmente la llevó a cenar con Estela.
Llegaron primero y esperaron un rato, hasta que Estela llegó tarde, acompañada de su guardaespaldas.
Desde la entrada, Estela caminó hacia ellas, su mirada fija en Cira sin pestañear, y Cira le devolvió la mirada. Las miradas de ambas se entrelazaron, acercándose constantemente. Cira estaba algo sorprendida.
En solo medio mes, Estela parecía haber envejecido notablemente.
Su belleza exótica, co