Isabel respondió la llamada y después de escuchar lo que decían del otro lado, dijo: —Entendido, estaré allí enseguida.
Cira, al ver que estaba ocupada, decidió no retenerla: —Puedo volver a casa por mi cuenta. Pero mi teléfono está descargado, debería haber cargadores compartidos en el hospital. ¿Puedes ayudarme a conseguir uno?
Isabel asintió naturalmente: —Los cargadores suelen estar en la recepción. Vamos a la recepción juntas.
Cira terminó de comer su bocadillo antes de dirigirse a la recep