La tarde comenzó con trabajo.
Cira estaba organizando datos en su tableta, cuando de repente, Lidia se acercó a ella: —Parece que hay un error aquí.
Cira, creyéndola, miró hacia el lugar indicado: —¿Hmm? ¿Dónde está el error?
Lidia había señalado al azar, principalmente quería usar la excusa de discutir el trabajo para acercarse y hablar: —La marca de la bofetada en la cara del señor Vega anoche, ¿fuiste tú quien la hizo, verdad?
Cira entendió que ella solo buscaba una excusa para no seguir con