...
Cira se apresuró a explicar: —Profesor Sánchez, no te confundas, no quise decir...
—No escucho.
Marcelo actuaba caprichosamente: —De todas formas, eso es lo que pienso. Si la estudiante Cira López tiene otra opinión, espéreme a que termine con el laboratorio y vaya a Ciudad Aguavilla a recogerla, entonces podremos debatirlo bien.
¿Qué estudiante? Ella no era su estudiante... Cira se sentía incapaz de defenderse.
Marcelo simplemente dijo: —Ya es tarde, mejor descansa temprano. Yo me voy.
Y co