Capítulo 22: Una desgarradora trampa.
Ariel observó a Violeta esbozar una sonrisa de suficiencia, y enseguida cayó en cuenta de que Violeta había elegido la dirección de la clínica para construir su casa a propósito.
Casi todos los hombres lobo del pueblo conocían al doctor Daniel, ya que siempre estaba dando consultas a gente que no podía permitirse verlo. Cuando murió, todavía había gente del pueblo que iba a la clínica a llorarle, y todos se negaban a creer que hubiera matado al viejo Alfa.
Y al aceptar desmantelar la clínica