Ariel mira esto un poco sorprendida, pero al mismo tiempo se siente bien al ver a su padre golpear a Levy, aunque le preocupa el contraataque de su marido.
Levy rápidamente, se limpia la sangre de la comisura de la boca furioso y aunque quiere devolver el golpe, se contiene al pensar en que este es su suegro, la alianza debe continuar.
— ¿Tú qué le dijiste a tu padre de mí? ¡Los asuntos de Violeta no son de tu incumbencia! ¿No le dijiste lo que tú y el médico hicieron verdad? ¿No le contaste so