Capítulo 36. Pido tu perdón.
Elijah
Nunca había pensado en Adrian como otra cosa que solo mi amigo, sin embargo en esta situación, he comenzado a considerarlo… Algo diferente.
Ligeramente avergonzado por mis propios pensamientos, pues yo nunca pensé en otro omega de una forma romántica, tiro del cuerpo de Adrian para acercarlo al mio, continuando con el beso intenso que estaba dando en sus labios, sintiendo como el aroma de sus feromonas se vuelve cada vez más dulce, algo que me enloquece.
—¿Puedo quitarte esto? —pregunta