Capítulo 6: Estoy acabado (II)
Apoyé una mano contra el azulejo frío y la otra bajó instintivamente. Cerré los ojos y gemí al sentir el contacto.
En mi cabeza no estaba sola; imaginé a Jacob detrás de mí, sintiendo su aliento cálido en mi nuca y esa voz ronca y primitiva dándome órdenes al oído.
Me corrí con una violencia que me asustó, un orgasmo tan potente que casi me hace caer de rodillas.
Pero el alivio duró un suspiro. A los pocos segundos, la necesidad regresó, más exigente, más hambrien