capitulo...
(Ariadna)
El bosque queda devastado.
Lobos heridos.
Miradas distintas.
No de odio.
De comprensión.
Uno de los alfas se acerca a Kael.
No agresivo.
Cauto.
— Eso… — dice con voz baja—
— no era de nuestro mundo.
Kael respira agitado.
— No — responde—
— pero vendrán más.
Y todos lo saben.
Porque antes de cerrarse…
la grieta dejó algo claro
Esto fue solo el primero.
(Kael)
Miro mis manos.
No tiemblo.
Eso me asusta más.
— Lykan…
— Sí.
—¿ Y si no soy solo la adaptación ?
Silencio.
—¿ Y si