Adrian sacó un pañuelo de su saco y se lo tendió a Alessia.
—Alessia, ¿estás bien? —preguntó Adrian mientras le ofrecía el pañuelo.
Alessia lo recibió y asintió ligeramente mientras se limpiaba el líquido que le escurría por el brazo, pero su mirada seguía fija en Isabella, que permanecía a unos pasos de distancia.
Isabella adoptó de inmediato una expresión de pánico. Las comisuras de sus labios se movieron brevemente, formando una pequeña sonrisa antes de que se apresurara a cambiar su expresi