Capítulo 84: Yo No Mande A Mis Hombres...
Todos se pusieron de pie, volteando a ver al intruso que acaba de irrumpir inesperadamente en la sala. Jakob centro su vista en Rosalin, sus ojos que eran inexpresivos, en esa ocasión eran amorosos, protectores, era como si solo existiera ella.
Rosalin por su parte escuchaba el latir irregular de su corazón, estaba totalmente sobre saltada, confundida mirando esa figura imponente que daba un paso a ella, movida por un instinto, retrocedió encontrándose refugiada en la solidez del pecho y brazos