Los días fueron pasando, la convivencia de Rosalin con Edwan, había cambiado un poco, ella no estaba a la defensiva cada vez que su esposo aparecía en la habitación que estuviera, se comportaban como unos buenos amigos.
Para su sorpresa todas las noches que cenaban juntos, él le preguntaba que había hecho, y como uno de sus hobbys favoritos era la jardinería, le contaba que había hecho en el jardín que tenía descuidado, Edwan le ponía atención absoluta, era como si guardaba cada palabra en su