POV de Prese
El Alfa Lyran se enamoraba más de mí cada día. Podía verlo en sus ojos, sentirlo en la forma en que su agarre se apretaba alrededor de mi cintura y saborearlo en cada beso profundo y posesivo que me daba en público. Ya no le importaba quién estuviera mirando: ni sus guardias, ni sus consejeros, ni siquiera el consejo de Lunas.
Cada vez que nuestras miradas se encontraban durante las reuniones de la manada, su atención se alejaba de las estrategias o los planes de guerra. En cambio,