JULIÁN
"No me escuchaste, rollito", le susurro al oído de Alba, dejando que mi aliento caliente acaricie su cuello y provoque sus sentidos. Mis dedos están cubiertos con sus jugos mientras se recupera del orgasmo que no le di permiso para tener. "No te di permiso para correrte sobre mis dedos".
*THUD, THUD, THUD* se puede escuchar el golpe de la puerta en toda la habitación. 'Si es uno de tus amiguitos, simplemente mátalo y acaba con esto'. Blaze gruñe, molesto porque nos molestan una vez más.