Capítulo 50. Fuego en los huesos.
Capítulo 50. Fuego en los huesos.
No me fui de inmediato, antes de irme necesitaba descansar y asegurarme de que todo estaría bien en mi ausencia. Así que pasé toda la mañana en la cafetería, asegurándome de que los híbridos estuvieran más o menos acomodados en el centro comunitario. Los del pueblo se habían mostrado reacios, pero al final la necesidad de ayudar pudo más que el miedo. Ian estuvo todo el tiempo a mi lado, con ese ceño fruncido que ya le conocía bien.
—Podrías quedarte —me dijo