Capítulo 33. Caza en la niebla.
Capítulo 33. Caza en la niebla
Me desperté con una presión en el pecho que no sabía explicar. Esta vez no era por ñas pesadillas y tampoco por las voces, era algo más físico, como si mi cuerpo se preparara para algo. En la calle, la niebla cubría el pueblo y el bosque como una manta pesada. No se veía a más alla de unos pocos metros.
Intenté concentrarme en la rutina de siempre: lavarme la cara, preparar café, revisar mentalmente lo que tenía que hacer en la cafetería. Pero esa sensación no s