Olivia abrió los ojos, desconcertada.
Oscuro.
— ¿Victor...? — Ella murmuró, tratando de moverse. Se detuvo en el acto, cuando movió las piernas y sintió el dolor agudo en uno de sus pies, haciéndola gritar, causando el estremecimiento de todo su cuerpo.
— Oh, te despertaste...
Olivia miró al lugar que escuchó la voz.
Y entonces los recuerdos invadieron su mente. Su partida del Pueblo, la despedida de Diego.
Evan.
Evan.
Evan.
— Evan...
— Veo que has conocido a mi último huésped. — el hombre se a