Alice
El centro de trabajo era un lugar interesante.
Me di cuenta de que en la Manada del Norte habían adaptado las tecnologías de una forma coherente, pero que por momentos me sombraba o me dejaba sorprendida.
Por ejemplo, el edificio en el que acababa de entrar era muy tecnológico. Ahí todos, sin dudar, saludaron al Alfa como si fuera una especie de celebridad y me dieron miradas curiosas.
Entrar había sido fácil solo con el pase del Alfa, quien me informó que al final de la jornada debía pre