PUNTO DE VISTA DE LENA
El bosque no nos daba la bienvenida.
Las ramas chocaban entre sí sobre nuestras cabezas, el sonido lo bastante agudo como para sentirse como una advertencia. El suelo era irregular bajo mis botas, las raíces cruzaban el camino como si intentaran hacernos tropezar antes de que llegáramos demasiado lejos.
No reduje el paso.
La atracción en mi pecho se había asentado en algo constante. Se movía con propósito, tensándose cada vez que me desviaba aunque fuera un poco del rumbo.