Alina
Llevo tanto tiempo acá abajo que he perdido la cuenta de los días. Quizá ha pasado menos tiempo, pero para mí se siente como una eternidad. Mi padre solo se ha limitado a enviarme comida una vez al día con un poco de agua, así que estoy hambrienta todo el tiempo, y, además, he perdido mucha fuerza.
Recibo poca luz del sol, y en las noches me encuentro en la terrible penumbra y la soledad. Dentro de la cueva se filtra un viento helado que me entumece los huesos y me obliga a encogerme sobr