—No... yo no...— murmura agarrando las cobijas con fuerza.
—Traidora mereces morir— grita con mucha furia las sombras que se acercan a ella.
— Por favor, yo no lo hice...— trato de gritar pero las palabras no salían porque a pesar de todo su cuerpo ya no le pertenecía, y aunque trate de gritar y defenderse solo es un cascarón vacío lucha contra los fantasmas de su pasado y eso que no le han dejado ninguna escapatoria.
Se despierta abruptamente con la respiración agitada. Trata de calmarse