Me desperté con cierta incomodidad, me quejé y maldije poniéndome de boca arriba mirando el techo y maldiciendo haber entrado en celo. Mi cuerpo estaba tan adolorido que siento que un camión me hubiera pasado por encima muy doloroso.
Me levanté como pude con las piernas dolorosas y me fui al baño y al entrar a la ducha de agua caliente “mierda” esto es relajante.
Después de lavarme me empecé a cambiar y recordé todo lo que hicimos con los regalos que compré y no pude evitar el hormigueo en to