Punto de vista de Aria
Mientras Cain se alejaba, mis pensamientos estaban consumidos por el beso que habíamos compartido. Replayé cada detalle: la forma en que mi cuerpo había respondido a su toque, el calor de su piel contra la mía. Cada momento permanecía en mi mente, un eco vívido de nuestra conexión. Ember, mi loba, se burlaba de mí sin piedad.
—Te estás empezando a enamorar —susurró con un tono burlón.
La descarté con suavidad.
—Es solo lujuria —le respondí—. El vínculo de compañeros