Mundo ficciónIniciar sesiónZoe
Maldición, maldición y mil veces maldición, no estaba para tener pleitos con Edgar y muchos menos hacerlo enojar y aquí estaba, helada por su mirada tan profunda, me estaba ahogando en un vaso por querer llevarle la contraria.
—Joder— grité y decidí no entrar, mis piernas empiezan a caminar alejándome de la casa de Claudia.
Desconocía totalmente la







