Mundo ficciónIniciar sesiónAlcanzamos juntos el clímax tres minutos después de que todo hubiera comenzado, nuestros cuerpos lo deseaban como si estuviéramos inmersos en una carrera cuya meta por mutuo acuerdo era un orgasmo tan placentero que me provocó cerrar los ojos con fuerza. Jadeaba con la cara enterrada en su hombro mientras él me rodeaba con un brazo y utilizaba el otro para acariciar mi mejilla.
—Lamento haberme a







