HOLLY
Me quedé plantada, Sadie se volvió hacia mí, como si ya me hubiese visto al instante; me barrió con la mirada y sonrió cínicamente, se irguió y caminó meneándose de más hasta el elevador.
Adam, por increíble que parezca no me vio, se dirigió hacia su atónito asistente.
Impactada y confundida me acerqué despacio, él hablaba con el chico quien lo miraba con los ojos tan abiertos.
—¿Qué tienes? ¿te está dando una embolia? —gruñó.
El chico ya no sabía si mirarme a mi o a Adam, me aclaré la ga