ADAM
Qué si quiero asesinar a alguien, sí, a todos los malditos que le silban y dicen cosas obscenas para con Holly.
—¡Hay, por el pecado del mundo! —exclamó Rain fastidiado—, no vayas a comenzar una masacre—me advirtió.
—No estoy seguro de contenerme, gruñí.
Rodeó los ojos.
—En dado caso, nos meterías en problemas y también a Holly, recuerda que también es su bar.
Resoplé.
—Entonces para qué hiciste ponerse eso.
Una mesera depositó wiski frente a mí.
—Deja de ser un macho cabrio, ella