Rosalía subió al auto dejando al hombre de pie en la acera. Nidia y Melina se miraron entre sí, el pasado era un punto sensible de su jefa.
Leonel observó el auto alejarse, suspiró cansado, sería difícil que Rosalía hablará sobre su hermano, se quedó esperando a que Linda saliera de la comisaría.
Ya frente al edificio donde tenía su departamento, Rosalía bajó despidiéndose. “Las veré mañana”. Cerró la puerta de golpe y entró al edificio, Nidia y Melina regresaron a la empresa a seguir trabaja