Mundo ficciónIniciar sesiónFelipe miraba por la ventanilla del auto, miles de preguntas se aglomeraban en su mente inquietándolo “¿Estaría haciendo bien? Tal vez no debería atarla a él, su corazón se resintió cuando vio el rostro de desosiego de Alondra, ella ya no lo amaba”, se pasó las manos por la cabeza con desespero, despeinándose el cabello. Manolo







