Capítulo 59: ¡Propuesta matrimonial!
En ese momento, sin dudarlo un solo segundo, la hembra avanzó. Azrick volvió a tomar asiento.
Los pasos de Keyla eran seguros, firmes, como si el peso de esas miles de miradas lobunas sobre ella no existiera.
El vestido celeste que llevaba puesto se mecía suavemente alrededor de sus piernas, siguiendo el ritmo elegante de sus caderas mientras caminaba hacia el centro del templo.
Su largo cabello blanco caía libre por su espalda hasta la cintura, brilla