Mundo ficciónIniciar sesiónEl día lunes a las ocho de la mañana en punto estaban en la sala de guerra de la base esperando la llegada del Comandante Ksongan para su acostumbrada rutina. A las ocho con un minuto se proyectó una pantalla sobre la pared del estrado y el rostro de Enam Ksongan apareció con su habitual mirada sabia. Todos los agentes se pusieron firmes como si estuviera en persona con ellos y tras el protocolar saludo, comenzaron a distribuirse las tareas, a felicitar por los log