Mi padre apretó aún más el agarre en mi brazo, tanto así que mi piel lechosa se había puesto aún más pálida y no pude hacer más que dar un pequeño gemido de dolor, pareció haber sido una señal para el alfa Hoku, pues este frunció el ceño y apretó aún más su que su mano sobre la de mi padre y hablo ahora con aún más propiedad de lo que lo había hacia hecho hacen instante. --Se los diré nuevo intentando ser amable con usted debido a que es el padre de mi luna, suéltela, le pido que lo haga porque