Joder, ¿no sé qué hacer? Si dejo a mi esposa aquí, él la atacará y podría sufrir un aborto espontáneo y si la saco corro el riesgo de que se mueva del lugar, pero creo que es lo mejor, no puedo dejar a mi mujer en la misma habitación con este tipo. Tampoco podría fingir que no está y acostarme a dormir como si nada… Mi amor quiero darte una sorpresa, pero está en la sala, así que te llevaré hasta allá.
—está bien cariño, ¿no le leerás el cuento a la niña? —Sí, cariño… pero había olvidado el te