Mundo ficciónIniciar sesiónLa brisa fresca de las mañanas de San Francisco golpea mi rostro cuando salgo del edificio, haciendo que una media sonrisa escape de mis labios, pero se me esfuma en cuanto me doy cuenta de que son apenas las diez de la mañana, los ojos me escuecen a través de las gafas de sol y aún tengo un agujero en el estómago por todas las confesiones de anoche, tanto las de Olivia como las propias.
Me muerdo la lengua con irritación y dirijo una mirada ir







