Mundo de ficçãoIniciar sessãoCuando entramos en el aparcamiento del edificio donde vive Sam descubro que estoy tremendamente nerviosa por todo lo que ha pasado desde que me dejó con Aiden. Los humos se han calmado entre nosotros y ahora ambos estamos en silencio, inmersos en nuestros propios pensamientos.
Intento no pensar en el hecho de que no tengo ni remota idea de si Sam podrá leer en mi rostro lo que he hecho, si podrá ver mi culpabilidad, y lo débil que soy cuando estoy con Aiden.







